¿Cómo hacer brandy casero?

El brandy es un brandy de vino obtenido de la destilación de vino tinto o vino blanco. Esta bebida es ideal para degustar con moderación durante todo el año, tanto en verano como en invierno. Además, es muy posible hacerlo en casa. Solo necesita tener el equipo adecuado y utilizar la técnica adecuada. Para disfrutar de este aguardiente en cualquier época del año y apreciar el sabor de lo casero, descubre la receta del brandy.

El material y los ingredientes

El primer paso para hacer brandy casero es reunir los materiales necesarios para su pequeña destilería. El alambique es una herramienta imprescindible para hacer esto. Elija un modelo adecuado para su estufa, preferiblemente cobre. Una capacidad que oscile entre 1 litro y 2 litros será más que suficiente. Tenga en cuenta que el alambique también se puede utilizar para hacer diferentes tipos de licores y aguardientes. También necesitará recipientes de vidrio, un cucharón, una cazuela que pueda contener el quieto, una taza medidora y una toalla limpia. Como ingrediente, principalmente necesitará solo variedades de uva de vino, tintas o blancas según su preferencia.

La preparación

Inicie la preparación poniendo el alambique al fuego. Para esto, vierte agua en la cazuela, luego coloque el alambique en él. Pon todo en el fuego. Luego vierta vino en el alambique, llenándolo hasta tres cuartos. Asegure la tapa y enchufe la herramienta. Luego llene el condensador con agua fría y coloque un recipiente de vidrio debajo para recoger el alcohol. Asegúrese de leer las instrucciones de su modelo fijo para comprender su funcionamiento y uso.

Destilación

Destilación es una operación lenta. También debe ser regular. De hecho, el vino contenido en el alambique debe hervir a fuego lento sin llegar a hervir. Para lograrlo, calienta todo sobre la marcha hasta obtener las primeras gotas de destilado. Tenga en cuenta que el flujo de alcohol debe ser lento; de lo contrario, reduzca ligeramente el fuego. Recoger las primeras gotas que sean tóxicas, si contienen alcohol metílico y acetona. Huela hasta que desaparezca el olor a disolvente. Deseche este primer vertido.

Luego, recoja el corazón de la destilación que debe tener un olor afrutado de su vino. El licor obtenido es claro y puede oler a uva, mandarina, vainilla, menta, albaricoque, canela, mora, fresa, melón, frambuesa, cereza o todo tipo de cítricos. Asegúrate de ajustar el fuego según el olor que no debes dejar de observar. Sin embargo, evite sobrecalentar el alambique ya que esto puede secar el mosto. Tenga en cuenta que los últimos destilados contienen menos alcohol y son menos ricos en aromas y sabor. Cuando este líquido comience a fluir, detenga el calor y deseche los fondos inmóviles.

El final

Finalmente, vierta el corazón de la destilación en un recipiente adecuado. Por 1,5 litros de vino debería haber obtenido 300 ml de brandy. El brandy así obtenido debe almacenarse en un recipiente con tapa hermética. Debe esperar hasta que el elixir obtenido tenga tiempo de respirar durante unos días antes de poder saborearlo. Incluso se recomienda almacenar el brandy durante varios meses para envejecerlo. El sabor solo será mejor para su aperitivo o como ingrediente en su cóctel.